- 7 años de prisión debe pagar Silvio Berlusconi por sus deslices sexuales con menores de edad.
Estados Unidos y sus desenfrenos políticos sexuales
- Hay casos que aunque pase el tiempo nadie los olvida.
- El mayor escándalo en la historia de la política estadounidense es el Watergate. Dos periodistas jóvenes pero audaces, Bob Woodward y Carl Bernstein, sacaron a la luz las técnicas sucias que la administración republicana de Richard Nixon empleaba para espiar la sede del Comité Nacional Demócrata en el hotel Watergate de Washington.
El 'escándalo Lewinsky'
- Indudablemente, el más mediático de todos los escándalos sexuales presidenciales fue el 'caso Lewinsky'. Ningún otro hecho noticioso en la historia de EE.UU. ha podido igualar el sensacionalismo puro que se vivió a finales de los años 90. Corría el mes de noviembre de 1995, la exbecaria Mónica Lewinsky y Bill Clinton habían iniciado una relación sexual, que se descubrió en 1998, cuando Linda Tripp, amiga de Lewinsky y confidente, grabó todas las conversaciones de la joven que le contaba con detalles de su romance con el entonces presidente de Estados Unidos.
Consecuencias

- Clinton en 1998 admitió, a través de un video, ante un gran jurado, que había tenido una relación inconveniente con Lewinsky.
- Después de tres semanas, bajo la presión del fiscal Kenneth Starr y de la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, Clinton admitió en televisión que, al reconocer esa relación, no se mostró lo bastante arrepentido. Finalmente salvó su matrimonio con Hillary Clinton.
Escándalos con nombre propio nos han dejado los políticos alrededor del mundo durante las últimas décadas.
No conformes con la fama y el poder que supone ejercer un cargo público, ellos han abusado de sus influencias, despilfarrado dinero público para costear sus lujos, el de sus hijos y amantes, hasta llegar a pagar por favores sexuales siendo hombres casados.

El último escándalo político-sexual lo representó el actual presidente francés, Francois Hollande, que fue descubierto por el fotógrafo Sebastien Valiela sosteniendo un romance extramarital con la actriz Julie Gayet.
Los protagonistas de la historia no se quedaron de brazos cruzados e interpusieron una demanda por invasión a su privacidad en contra de “Closer”, la revista francesa encargada de la publicación del material fotográfico en un reportaje de siete páginas titulado “El amor secreto del presidente” y donde aseguran que la aventura comenzó en 2012.

El ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, siempre dio que hablar por sus escándalos sexuales más que por sus acciones de gobierno.
En el año 2010 fue acusado de tener sexo con menores de edad y de organizar orgías con prostitutas.

Berlusconi fue condenado a siete años de prisión por mantener relaciones sexuales con la joven marroquí Karima el Mahroug, más conocida como “Ruby Rompecorazones”, cuando aún era menor de edad, a cambio de joyas y dinero. Tras su condena fue inhabilitado para ejercer cargos públicos.
Sobre Berlusconi pesa otra sentencia por delitos económicos dentro del denominado “caso Mediaset”.

En este caso el ex primer ministro italiano fue condenado a cuatro años de prisión por la compraventa de derechos de emisión de películas estadounidenses por cerca de 700 millones de dólares, aproximadamente, por parte del grupo audiovisual Mediaset, propiedad de Berlusconi, entre 1994 y 1999, con un presunto aumento artificial del precio de los derechos para evadir dinero al fisco y desviarlo a cuentas en el extranjero.
Hollande y Berlusconi no han sido los únicos protagonistas de desenfrenos sexuales. Otros políticos lograron con ellos catapultar su carrera política hasta llegar a convertirse en presidentes.

Hace dos años el presidente de México, Enrique Peña Nieto, siendo candidato presidencial del PRI, confesó que le fue infiel a su difunta esposa Mónica Pretelini, y que de esa infidelidad nacieron dos hijos, uno de ellos ya falleció.
Peña Nieto dijo en su momento que entre el séptimo y octavo año de matrimonio con Pretelini, con quien se casó en 1994, hubo “momentos de crisis”. Aunque no justificó su conducta, admitió el desliz.
Desde el 2010 Peña Nieto comparte su vida con la mexicana Angélica Rivera.
Otro que tuvo sus líos con la justicia, pero salió bien librado antes de ocupar la silla presidencial fue el mandatario nicaragüense José Daniel Ortega Saavedra.
En el año 1998, siendo diputado ante la Asamblea Nacional de Nicaragua, Ortega Saavedra es acusado por su hijastra Zoilamérica Narváez de acosarla desde los 11 años y de abusar de ella a los 15.
Este caso no pasó a mayores, y en 2001, un juzgado nicaragüense libró al diputado de la acusación al declarar prescrito el caso.
El diputado dio por cerrado este capítulo de su vida y se postuló al cargo de presidente de Nicaragua, alzándose con el triunfo el 5 de noviembre de 2006.
Fue reelecto en el cargo el 6 de noviembre de 2011, y seguirá en este indefinidamente tras aprobarse en la Asamblea Nacional nicaragüense una reforma a la Constitución que garantiza la permanencia en el poder del gobernante.
El expresidente de Paraguay y exobispo Fernando Lugo también se vio envuelto en polémica, al descubrirse que cuando todavía era miembro de la Iglesia católica había concebido tres hijos con distintas mujeres. Las madres de sus vástagos describieron los encuentros sexuales, y lo acusaron de no pagar la manutención. Lugo finalmente reconoció su paternidad.
Hoy día es senador nacional por el partido Frente Guasú para el periodo 2013-2018.
Al expresidente francés Nicolás Sarkozy nunca le dio pena dilucidar en público su turbulenta vida amorosa. Primero con su primera esposa Cecilia Ciganer Albéniz, de quien se divorció en el año 2007, tras ventilarse las infidelidades de ambos del año 2005; Ciganer con el publicista Richard Attias y Sarkozy con Anne Fulda, periodista de Le Figaro. Ciganer finalmente se casó con Attias.
Sarkozy contrajo matrimonio nuevamente el 2 de enero de 2008 con Carla Bruni, su actual pareja, desde entonces viven rodeados de rumores.
Como el supuesto romance que sostuvo con la ministra de Ecología, Chantal Jouanno, mientras su esposa hacía lo propio con el actor Benjamín Biolay.
Al final se trató de un plan de la exministra Rachida Dati, que pretendía que el entonces presidente dejara a Bruni para volver con su exesposa Cecilia.