Un grupo de 36 presos escapó de una cárcel brasileña, a través de un túnel de seis metros de largo que conducía de un patio hasta la calle y había sido construido entre dos garitas de vigilancia, informaron fuentes oficiales.
El hecho ocurrió en el presidio de Serroto, situado en la ciudad de Campina Grande, en el estado de Paraiba.
El secretario de Administración Penitenciaria de Paraiba, Pedro Adalson, consideró que la fuga fue producto de "negligencias", ordenó la destitución de los responsables del penal y también que se investigue cómo los reclusos pudieron construir un túnel entre dos garitas sin ser vistos por los guardias.
Según Adalson, es "imposible" que los presos no hayan contado con algún tipo de ayuda, pues al momento de la huida en la prisión había 64 agentes.