El descenso de la población de abejas en Europa central y en Estados Unidos. en las últimas décadas supone una amenaza para un gran número de plantas cultivadas que dependen de la polinización, según alerta un estudio de la Asociación Internacional de Investigación Apícola (IBRA).
Este informe incide, sin embargo, en que, pese al descenso de las colonias de abejas en occidente, el censo de este insecto a escala mundial ha aumentado el 45% en los últimos 50 años.
Sobre la tendencia europea y estadounidense, la IBRA remarca que, si bien la miel puede importarse, otras cualidades de las abejas, como la polinización, "no puede traerse" desde fuera.
Los científicos responsables del estudio arguyen que este descenso occidental tanto de la colonia de abejas como de apicultores "se enmarca en los cambios económicos y sociales, que han provocado que en las poblaciones rurales se pierda el atractivo de la práctica de la apicultura como afición".
Esta falta de atracción obedece especialmente "al coste de combatir algunas enfermedades de las abejas, que puede dilapidar incluso la renta agrícola de un año entero", afirman.