El libio Abdelbaset Ali Mohamed Al Megrahi, condenado por el atentado de Lockerbie (Escocia) en 1988, en el que murieron 270 personas, salió ayer de la cárcel, después de que el Gobierno escocés decretase su libertad por motivos humanitarios.
Al Megrahi es el único condenado por la explosión en 1988 de un Boeing 747 que se dirigía a EEUU cuando sobrevolaba Lockerbie, atentado en el que murieron los 259 ocupantes del aparato, 189 de ellos estadounidenses, y 11 vecinos del municipio.
Disgusto.
Su excarcelación ha dejado un regusto amargo, porque no sólo se trata de la pregunta de si un asesino en masa condenado merece piedad y morir en libertad, sino también de si detrás de esa decisión se ocultan intereses económicos entre Reino Unido y Libia, país rico en petróleo. Asimismo continúa en el aire si el trasfondo del atentado permanecerá para siempre en secreto.
Por otro lado, algunos familiares de la víctimas consideran que la liberación de Abdelbaset Ali Mohamed Al Megrahi, es una forma de mantener contento a Gadafi a cambio de recibir petróleo.