En el corazón del norte de Londres, en Inglaterra, está el antiguo Queens Wood, un bosque escondido en una metrópolis de más de 8 millones de habitantes. Los ruidos de la ciudad no parecen existir aquí, donde varios niños juegan en una cocina de barro, fingiendo preparar comida, y cortan madera.
No se trata de pequeños en un día excepcional de juego en el bosque, sino de una inusual escuela infantil al aire libre, la primera de su tipo en Londres, que sigue una tendencia en los países escandinavos, Alemania y Escocia.
