Una escuela del estado de Maine (EE.UU.) recibió autorización para suministrar la píldora anticonceptiva a niñas de entre 11 y 14 años, sin necesidad de notificárselo a los padres.
La medida fue tomada por el Consejo Escolar de Portland, como una manera de atenuar el fuerte incremento de los embarazos que se ha producido entre las adolescentes.
Según un informe realizado con datos de tres escuelas públicas de la ciudad, los embarazos llevados a término entre adolescentes aumentaron en los últimos cuatro años en un 17%.
Como consecuencia, el departamento de Salud Pública de Portland propuso a la escuela King de enseñanza media que suministrara a sus alumnos una serie de servicios, entre ellos vacunas, revisiones, y también medicaciones anticonceptivas y asesoramiento en enfermedades de transmisión sexual.
Pese a lo polémico de la medida, y a la división de opiniones entre los padres de las escuelas, la medida contó con el voto a favor, de diez de los doce miembros del Consejo Escolar.
En una reunión con padres de familia, Pat Patterson, director médico del Centro de Salud Escolar, demostró que el acceso a anticonceptivos no provoca un incremento en la actividad sexual.
No obstante, no todos los padres se mostraron convencidos, muchos denunciaron que se estaban violando sus derechos, y dijeron que la escuela se enfrenta a la amenaza de una demanda judicial.
Con esta medida se espera que los altos índices de embarazos disminuya.