El gobierno español ha concedido hasta el momento 808 autorizaciones de residencia por circunstancias excepcionales a víctimas y familiares de las víctimas de los atentados del 11 de marzo en Madrid.
Las 808 autorizaciones concedidas hasta el momento forman parte de las 2,539 solicitudes de regularización recibidas por la Oficina de Atención Directa a las Víctimas y Familiares del 11-M, puesta en marcha tras los atentados, informó ayer el ministerio del Interior español.
Del total de autorizados a residir en España, 680 personas ya tienen su tarjeta de residencia, de las que 360 son víctimas directas de los ataques y 320 familiares de las mismas, según la misma fuente, que recuerda que 11,414 personas solicitaron información sobre el proceso de regularización y nacionalización.
Diversos informes también han indicado estos días que el consumo de tranquilizantes en la capital de España en los últimos meses ha aumentado considerablemente.
"Las heridas del cuerpo necesitan, como las del alma, tiempo para curarse y seis meses no es lo mismo que tres años", afirma Rojas Marcos.
También cree que "es necesario el perdón desde el punto de vista psicológico, para poder superar algo, pasar página y abrir un nuevo capítulo en nuestra vida".
Mientras los afectados tratan de superarse, la ciudad ha recuperado poco a poco su ritmo normal.
Seis meses después de la masacre del 11-M, las investigaciones judiciales y policiales han llevado a prisión a 17 personas.
El sumario que el juez Juan del Olmo instruye sobre los atentados consta de 75 tomos y más de 20,000 folios, según informaron fuentes jurídicas.
En los ataques 93 personas resultaron con heridas graves, que les dejaron lesiones permanentes.
Más de 460 llevarán una vida "casi normal" al tener heridas crónicas.