Disputa
- Cobro
- El canciller José Manuel García-Margallo reveló que España estudia crear una cuota de 50 euros (66.5 dólares) por entrar y de otros 50 por salir de Gibraltar.
- Obligación
- Al margen de la cuota, el Gobierno español precisó que está en su derecho de realizar esos controles.
- Justo
- Bruselas reconoció ese derecho, pero pidió a Madrid que los controles sean “proporcionados”.
- Historia
- España cedió al Reino Unido la soberanía de este privilegiado enclave geoestratégico al sur de la Península Ibérica en virtud de los acuerdos alcanzados en el Tratado de Utrecht de 1713, firmado entre los países europeos implicados en la llamada Guerra de Sucesión al trono de España.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, acordaron una “inmediata” conversación de sus ministros de Exteriores para rebajar la tensión sobre Gibraltar.
Rajoy y Cameron dialogaron por teléfono, a iniciativa de este, después de que en los últimos días la colonia británica haya sido de nuevo motivo de conflicto entre ambos países.
La iniciativa de los dos líderes tuvo continuación poco después, cuando, a su vez, hablaron el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el británico William Hague, con el resultado de la creación de grupos que trabajarán para solventar los problemas más recientes.
Hace dos semanas se produjo el vertido de setenta grandes bloques de hormigón en aguas próximas a Gibraltar, en la zona española de La Línea de la Concepción, que ha molestado a los pescadores españoles y causado una denuncia del Gobierno de Madrid ante la Fiscalía de Medio Ambiente, por si fuera delito.
Desde la semana pasada, España lleva a cabo controles en la verja de acceso a su territorio desde Gibraltar, lo que ha generado grandes filas y la incomodidad de los ciudadanos del Peñón y el malestar de sus autoridades y de las de Londres.
España desvincula ambos hechos y subraya que Gibraltar no pertenece al llamado Espacio Schengen -libre circulación de personas en los países europeos adheridos a ese convenio-, por lo que los controles son obligatorios.
En ese contexto, Rajoy y Cameron conversaron y estuvieron de acuerdo en que el contencioso sobre Gibraltar, colonia británica desde hace tres siglos y cuya soberanía reclama España, no puede convertirse en un factor que enturbie las relaciones bilaterales.
“Le he dejado claro mis preocupaciones sobre Gibraltar y que nuestra posición sobre la soberanía no cambiará”, afirmó Cameron en su cuenta de Twitter.
Según la información facilitada por el Gobierno de Londres, en la conversación Rajoy se comprometió a reducir los controles fronterizos y, además, “los dos líderes acordaron que debería haber una solución a la disputa sobre la pesca”.
Por su parte, según la información difundida por el Gobierno español, Rajoy recordó a Cameron que las medidas adoptadas en la verja se adecúan “perfectamente” al código de fronteras Schengen y se guían por los principios de aleatoriedad, proporcionalidad y no discriminación.