El presidente de gobierno español y el rey de Marruecos anunciaron ayer un compromiso de unir sus fuerzas para luchar contra el terrorismo, dejando atrás las rencillas diplomáticas que habían distanciado a los dos países.
José Luis Rodríguez Zapatero, quien asumió hace semanas, reservó su primera visita al exterior para Marruecos. Junto con el rey Mohammed VI, inauguró una placa recordatoria de las víctimas de los atentados suicidas de mayo pasado en Casablanca.
"Nos comprometemos a reforzar nuestra cooperación para luchar contra toda forma de extremismo y terrorismo internacional"", dijo Zapatero en conferencia de prensa.
Desde hace cuatro años, los dos reinos estaban distanciados debido a una crisis diplomática, pero la lucha antiterrorista los ha acercado nuevamente.
Mohammed VI y Rodríguez Zapatero almorzaron en el palacio real de Casablanca.
Luego develaron una placa con los nombres de los 33 muertos en cinco atentados suicidas el 16 de mayo en Casablanca.