Madrid y Rabat alcanzaron, gracias a una actividad diplomática estadounidense, un acuerdo sobre el islote Perejil, que habrá de ser concretado en todo su alcance en la reunión que hoy mantendrán en Rabat los cancilleres española y marroquí, Ana Palacio y Mohamed Benaisa, respectivamente.
El auténtico alcance y detalles del acuerdo sobre Perejil ("Leila" para los marroquíes) podrían hacerse públicos tras la reunión que mantendrán los dos ministros de Asuntos Exteriores, prevista para las 13H00, indicó ayer una fuente gubernamental española, que no precisó si quedaba mucho o poco por concretar entre los dos países.
Los dos jefes de la diplomacia retomarán así un contacto directo oficial interrumpido desde que al amanecer del miércoles pasado tropas españolas desalojaran a los militares marroquíes del islote, en el que habían desembarcado.
Madrid, habla de un acuerdo para la vuelta al statu quo anterior al mes de julio, lo que en la práctica significa una desmilitarización de la isla.
España concretó inmediatamente el acuerdo retirando a los legionarios y las banderas del islote rocoso, situado a menos de 200 metros de la costa marroquí y a unos 10 kilómetros del enclave español de Ceuta.
Sin embargo, Rabat no ha mencionado explícitamente ningún compromiso de vuelta al statu quo, limitándose a felicitarse por la salida de los soldados españoles del "islote marroquí".
Por ello, España se atenía firmemente ayer a declaraciones que destacan la posición de EU como "garante" del acuerdo y de Colin Powell de "testigo de excepción", según el ministro de Interior, Angel Acebes.