El Papa Juan Pablo II, quien festejará el próximo 16 de octubre 25 años de pontificado y que sufre problemas de salud, deberá designar mañana nuevos cardenales, entre ellos varios latinoamericanos, lo que modificaría el Colegio Cardenalicio en caso de elección de su sucesor, según especulaciones recogidas ayer en el Vaticano.
Según medios eclesiásticos, el Papa, cuyas condiciones de salud han suscitado alarma en el mundo tras haber renunciado el miércoles a presidir la audiencia general por una indisposición intestinal y que anticipó el jueves de un día su regreso al Vaticano desde Castelgandolfo, anunciará mañana la designación de unos 20 a 30 nuevos cardenales.
La fecha del llamado Consistorio, es decir de la asamblea de todos los cardenales de la Iglesia, durante la cual se impone el birrete cardenalicio a los nuevos elegidos, no ha sido aún definida, según las mismas fuentes.
La designación de los nuevos ministros de la Iglesia suscita mucho interés ya que se trata de nuevos candidatos a la sucesión del Papa, quienes participan en el eventual Cónclave (elección del pontífice) en caso de muerte de Juan Pablo II. Medios de prensa italianos sostienen que el Consistorio estaba programado para febrero del próximo año, pero que debido a las condiciones de salud precarias del pontífice podría ser anticipado.
La preocupación en los medios religiosos, que admiten un clima de fin de reino en los corredores del Vaticano, es que faltan al menos once cardenales con menos de 80 años para completar el Colegio Cardenalicio de electores, que suele contar con 120 miembros. Actualmente sólo 109 purpurados, de 164 en total, tienen derecho a votar en caso de elección del Papa y en el 2004 varios cardenales superarán los 80 años, perdiendo el derecho a escoger el futuro pontífice.
Entre los candidatos al prestigioso título de Príncipe de la Iglesia, figuran varios nombres importantes, como su secretario privado, Monseñor Stanislaw Dziwisz, de 64 años, el actual ministro de Relaciones Exteriores, el francés Jean-Louis Tauran, y el teólgo del pontífice, el alemán Paul Josef Cordes, presidente del organismo encargado de las obras de caridad, Cor Unum. Entre los latinoamericanos, figura el arzobispo de Río de Janeiro, Eusebio Oscar Scheid, y el italiano Nicolás Cotugno, arzobispo de Montevideo.