La presidenta brasileña Dilma Rousseff afirmó que la única forma de mantener una anunciada visita a Estados Unidos, suspendida en octubre tras revelaciones de espionaje norteamericano, es recibir disculpas y garantías de que no ocurriría más.
Rousseff tenía previsto realizar una visita oficial a Washington el 23 de octubre para encontrarse con su colega Barack Obama, pero canceló el viaje ante las revelaciones de espionaje de parte de Estados Unidos, que habrían vulnerado mensajes privados de la mandataria y de la petrolera estatal Petrobras.