El Gobierno colombiano anunció que su meta para 2014 es haber acabado con las guerrillas Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y con las otras siete bandas criminales que siguen activas en el país.
“Nos planteamos ese propósito, esa meta de que durante estos cuatro años (2010-2014) vamos a trabajar para desarticular estas estructuras, para acabar con esa pesadilla de violencia que hemos sufrido en Colombia”, afirmó a los medios el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera.
El ministro hizo la presentación pública de la política de seguridad y defensa del Ejecutivo ante un auditorio de militares, diplomáticos y otros invitados.
La llamada Política Integral de Seguridad y Defensa para la Prosperidad reúne las estrategias en esos campos del Ejecutivo de Juan Manuel Santos, que sucedió el pasado agosto a Álvaro Uribe (2002-2010), de quien fue ministro de Defensa.
“Nuestra determinación en este propósito es acabar con esa violencia, y acabar con esa violencia es acabar con esas estructuras narcoterroristas”, subrayó el ministro Rivera.
El logro final será el de liberar a los cerca de 68 municipios colombianos (el 6% del total) que el actual Gobierno recibió como “zonas rojas”, es decir, con presencia o influencia de los grupos armados ilegales.
En el país siguen activas las FARC y el ELN, así como OTRAS siete bandas criminales (“bacrim”) de origen paramilitar, al servicio de narcotraficantes, creadas tras la disolución de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Tras el fin de la violencia, las 68 municipalidades en “zonas rojas” pasarán a “zonas amarillas”, y se crearán “condiciones para la gobernabilidad democrática”.