Las autoridades mexicanas alertaron hoy sobre lluvias de ligeras a moderadas en las próximas 72 horas sobre el sureño estado de Tabasco, donde los niveles de las inundaciones han bajado, así como los de los ríos.
El 70 por ciento de Tabasco, con más de dos millones de habitantes, está inundado desde hace dos semanas a causa de las intensas precipitaciones pluviales que provocaron el desbordamiento de ríos y el vaciado obligado de presas, lo que se agravó con un fenómeno de plenilunio que evitó la salida de agua al mar.
El director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege, informó este lunes en una reunión de evaluación encabezada por el presidente mexicano, Felipe Calderón, que el Servicio Meteorológico "reporta lluvias (de) ligeras a moderadas para hoy y las próximas 72 horas" en Tabasco.
Una fuente del centro meteorológico dijo a Efe que las lluvias para esta noche serán ligeras, el martes irán "de ligeras a moderadas" y el miércoles "de fuertes a intensas".
Luege explicó que debido a que en días pasados disminuyeron las precipitaciones se registra "un descenso muy importante" en los ríos Samaría, Carrizal y Grijalva, que son tres de los siete que cruzan Tabasco.
También dijo que las cuatro presas que se nutren del río Grijalva para generar electricidad están fuera de operación, con lo que ha bajado el nivel de sus afluentes.
El director de Conagua comentó que las autoridades han desaguado 27 de los 68 barrios inundados en la capital de Tabasco, Villahermosa, que estuvo anegada en un 80 por ciento de su territorio.
Por otro lado, la Comisión Federal de Electricidad informó de que el servicio eléctrico ha restablecido el servicio en 61.000 de los 80.000 puntos de conexión que fueron suspendidos por seguridad.
Al mismo tiempo continúan los trabajos de las brigadas de salud para evitar epidemias, dijo el ministro del sector, José ngel Córdova, quien aseguró que "no hay brotes epidémicos".
También informó de que se está distribuyendo de manera masiva cal para matar gérmenes y evitar infecciones y que se han nebulizado el 62 por ciento de las viviendas en Villahermosa para combatir transmisores de enfermedades.
Las inundaciones dejaron más de un millón de damnificados y aún permanecen decenas de miles de personas en albergues instalados por las autoridades.