Mundo

Esperanza de crecer

Según el Código de la Familia, compete al Estado adoptar medidas para evitar la explotación laboral de los menores.


SI LOS cafetales, cañaverales, sembradíos de tomates, las oscuras calles de la ciudades, los mercados públicos y hasta los trabajos domésticos, tuvierna voz, nos hablarían de la cantidad de niños que han dejado su sudor y su infancia, todo en búsqueda de unas monedas para mitigar el hambre en sus hogares.
Nos contarían los sueños de estos niños que también han quedado allí; sueños de estudiar, de ser alguien en la vida, tener por lo menos una educación y hasta una carrera profesional.
Pero la realidad es otra. Más de 47 mil niños panameños trabajan en esos campos verdes y hermosos para algunos, pero negros y oscuros para ellos, donde pierden la inocencia de su niñez, por el rigor de un azadón, una cesta para cargar el café y donde no conocen más que insultos, y falta de respeto.
Pero todo no está perdido. Hay leyes que los protegen, y como no se cumplen ellos han salido a la palestra para reclamarlo. Tal es el caso de 24 niños y adolescentes que forman parte de más de tres mil han que han sido rescatados del trabajo en la calle por Casa Esperanza para volver a la escuela, donde pertenecen.
Los jóvenes realizaron un ejercicio donde actuaron como miembros de la Asamblea Nacional de Diputados y analizaron la situación de los niños panameños que trabajan en las calles.
Relataron que se exponen a ser objeto de abuso sexual, de contraer enfermedades que sólo se han visto en adultos, a sufrir accidentes de trabajo, a ser explotados por adultos que los ponen a trabajar para quitarle las ganancias, o simplemente están expuestos a perder los derechos que tienen por ser niños.
Luego de discutir todos estos problemas, emitieron dos resoluciones que unificaron. Pese a su corta edad, nadie conoce mejor el problema que ellos y su propuesta así lo deja ver.
Demandan al gobierno combatir la pobreza imperante en el país, que los obliga a ir a las calles a trabajar.
Piden que se cumplan las leyes nacionales e internacionales que los protegen y que no los vean como "cosa insignificante", porque ellos también tienen esperanzas de crecer.
Dejaron sentada la necesidad de más instituciones de atención y protección a los niños para que puedan seguir estudiando. Uno de los aspectos relevantes de sus resoluciones, que luego serán entregadas a las autoridades, es el rechazo enérgico al trabajo infantil, porque los priva de la educación.
El año pasado Panamá presentó ante UNICEF su informe sobre lo realizado a favor de los niños. Se le recomendó velar por la plena aplicación de las disposiciones sobre trabajo infantil. Dentro de cinco años deberá responder qué ha hecho.
Mientras en Panamá, los protagonistas de estas experiencias apelan al gobierno para que actúe, hoy el mundo se solidariza en la cuarta conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, para evitar que los niños no extraigan diamantes, oro y metales preciosos en África, gemas y rocas en Asia, y oro, carbón, esmeralda y estaño en Sudamérica.
Los niños tienen derecho a estudiar, los adultos son responsables de que este derecho y otros se cumplan.


Tanto en minas de superficie como en las de socavón los niños trabajan largas jornadas, deben acarrear pesadas cargas, colocan explosivos, ciernen arena y tierra, se arrastran por estrechos túneles, inhalan sustancias peligrosas y a menudo están en contacto con el agua, donde con frecuencia hay residuos de materiales peligrosos como plomo y mercurio. Los niños trabajan así para extraer diamantes, oro y metales preciosos en África, gemas y rocas en Asia, y oro, carbón, esmeralda y estaño en Sudamérica.
En las canteras de piedra de diversos lugares del mundo hay niños que ven amenazada su salud y su seguridad porque deben empujar y acarrear pesadas cargas, porque inhalan sustancias tóxicas, o porque deben utilizar herramientas y equipos peligrosos.
La eliminación de todo el trabajo infantil que se lleva a cabo en las minas y canteras es una meta realizable. El 12 de junio de 2005 la cuarta conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil estará dedicada a la búsqueda de fórmulas para hacer realidad esta meta.
Ley 15 de 1990. Convención de los Derechos del Niño. Ley 17 del 2000. Edad mínima de admisión al empleo. Ley 18. Prohibición de las peores formas de trabajo infantil.
Ley 47 relativa a la venta de niños, prostitución infantil y utilización de niños en pornografía.
Ley 48 relativa a la participación de los niños en conflictos armados.


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193352
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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