Mundo

Esperanza y desesperación

El gobierno iraquí y las tropas de Estados Unidos han quedado impotentes ante la creciente violencia en el país.


DOS AÑOS después de la invasión encabezada por Estados Unidos, los iraquíes están divididos entre la esperanza y la desesperación.
Han tenido la experiencia de emitir su voto en las primeras elecciones libres y limpias en la moderna historia de Irak. Pero la anarquía prevalece e Irak continúa desangrándose con actos de ferocidad.
Aunque Estados Unidos transfirió en junio pasado la soberanía al gobierno interino iraquí encabezado por el primer ministro Ayad Alaui, los insurgentes han llevado a cabo una implacable campaña de ataques suicidas, secuestros y decapitaciones. Centenares más han muerto en tales ataques desde las elecciones del 30 de enero que pronto llevarán al poder a un gobierno encabezado por los chiítas.
Cortes de luz, una ola desenfrenada de crímenes, el desempleo superior al 50% y una crisis energética en uno de los países petroleros más importantes del mundo han hecho cundir el desaliento.
En los dos años transcurridos desde la caída del régimen de Sadam Hussein, Irak se ha convertido en uno de los países más inseguros, y no sólo por la actividad de los grupos islámicos extremistas, sino también por la delincuencia organizada.
La violencia de motivaciones políticas ha tenido cuatro objetivos principales: las fuerzas de ocupación, la nueva policía iraquí, las comunidad chií y los extranjeros.
Las fuerzas estadounidenses, que ya han perdido 1,508 hombres -1,140 en "acciones hostiles"-, son constantemente acosadas con bombas que explotan al paso de los convoyes, aunque también han sufrido ataques más audaces, como tiros de cohetes contra sus helicópteros o ataques contra sus cuarteles.
La violencia ha sido creciente en el segundo año con respecto al primero, y ha obligado al Pentágono a replantearse sus planes de reducir el contingente en Irak, hasta dejarlo estabilizado en los cerca de 140,000 soldados de que dispone actualmente.
Los aliados de Estados Unidos en Irak tampoco se han librado del hostigamiento de los grupos insurgentes, y han perdido, en ataques o accidentes, a más de 250 soldados, entre ellos 86 británicos, 21 italianos, 18 ucranianos, 17 polacos, 11 españoles y ocho búlgaros.
Pero los que más han sufrido en carne propia la violencia han sido los integrantes de la nueva Policía iraquí y la Guardia Nacional, creadas tras la disolución del Ejército y la Policía de Sadam por decreto del "gobernador" Paul Bremer en mayo de 2003, en una decisión que se considera ha sido fuente de gran parte de la inseguridad que hoy azota Irak.
Han sido cerca de 1,300 los policías muertos en atentados con coches bomba -suicidas o por control remoto- dirigidos contra comisarías, centros de reclutamiento o autobuses de transporte de agentes, objetivos éstos considerados "blandos" en comparación con los soldados extranjeros, por contar con una protección menor.
Algunos de los atentados más sangrientos de Irak, de los que han superado el centenar de muertos, han sido contra santuarios chiíes en días de grandes festividades de esta secta, cuando miles de fieles se concentran en mezquitas y mausoleos.
Muchas veces es difícil saber qué hay de cierto tras un grupo de encapuchados que graba un vídeo con imágenes de un rehén o reivindicando un atentado, pero al menos se ha identificado a un hombre que destaca entre todos por su ferocidad: el prófugo jordano Abu Musab Al Zarqaui.
Su grupo, llamado "Monoteísmo y Guerra Santa", se ha responsabilizado de algunos de los atentados más sangrientos, y en octubre de 2004 anunció que cambiaba de nombre y pasaba a prestar lealtad a la organización Al Qaeda de Osama bin Laden.
En enero pasado, el general Mohamé Abdalá Chahwani, jefe de los servicios secretos, estimó que la guerrilla podría contar con unas 200,000 personas, de las que 40,000 son los más duros combatientes.
El presidente George W. Bush defendió ayer su decisión de invadir Irak hace dos años, aclamando la campaña militar como un hito en la historia de la libertad.
A pesar de que la invasión que se inició el 20 de marzo de 2003 sigue suscitando polémica, Bush insistió en su discurso radial semanal que la guerra permitió que Estados Unidos sea ahora más seguro y resultó un cambio inspirador para Medio Oriente.
Cabe mencionar que dos años después de la invasión de EU para derrocar a Sadam Hussein, todavía se desconoce la fecha del juicio al ex presidente, detenido en diciembre de 2003, aunque se espera que comience antes de fin de año. Varios dirigentes del antiguo régimen deberán rendir cuentas ante el Tribunal Iraquí.

  • Irak tiene 26 millones de habitantes, en su mayoría chiítas (alrededor de un 60%).

  • El Islam es la religión de Estado.

  • Logró su independencia de Gran Bretaña en 1932.

  • Sadam Hussein, asumió la dirección del país en julio de 1979, con todos los poderes.


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190284
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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