John Scarlett, el espía que elaboró el informe de las armas de destrucción de Irak, que el Gobierno británico usó para justificar la guerra, asume hoy su nuevo cargo al frente del MI6, el servicio de espionaje británico.
La toma de posesión de Scarlett está rodeada de polémica debido a que algunos ven su nombramiento como un pago a su lealtad por parte del primer ministro, Tony Blair, que le designó pese a las críticas de la oposición y de muchos diputados de su propio partido.
Además, la promoción , se produce después de que la comisión Butler concluyera que el informe sobre el armamento iraquí era "defectuoso".