Un juez federal en Nueva York dictó ayer que el enorme programa de espionaje telefónico federal de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) es legal y representa una parte valiosa del arsenal con el que el país enfrenta al terrorismo “y solo funciona porque recoge todo”.
El juez federal de distrito William Pauley dijo que el programa “representa el contragolpe del Gobierno” para eliminar a la red terrorista de al-Qaeda al unir comunicaciones fragmentadas y fugaces.