Los restos de la ex reina de Afganistán, Homaira Shah, fueron trasladados a Kabul ayer y sepultados en el mausoleo de la familia real. Gran cantidad de dignatarios, incluido el presidente Hamid Karzai, acompañaron al ex rey Mohamad Zaher Shah a recibir el avión militar italiano que trasladó los restos.
Ancianos vestidos de uniforme militar, representantes de tribus pashtún ataviados con sus ropajes y turbantes tradicionales, diplomáticos extranjeros y ministros del gabinete actual y del interino anterior, estuvieron presentes mientras que el ataúd salió del aeropuerto en una carroza fúnebre.
Poco después, los restos fueron enterrados durante una sencilla ceremonia en una cripta en el sótano del mausoleo. Sólo estuvieron presentes miembros de la familia real. En el piso superior, Zaher Shah, Karzai y el ex presidente Burhanudin Rabani se unieron a gran número de varones que recitaron versículos del Corán y escucharon un breve sermón de otro ex presidente, Sibgatula Mojadedi.
La ex reina murió el miércoles a consecuencia de un problema cardiaco, a los 86 años. Había estado casada con el ex monarca desde que ella era adolescente. Homaira Shah no acompañó a su esposo a Afganistán cuando terminó su exilio de 29 años en abril, pero miembros de su familia dijeron que planeaba viajar a Kabul en cuanto se sintiera mejor.