Italia declaró el estado de emergencia en las cárceles del país ante la exceso de ocupación en los centros penitenciarios, en los que hacen falta unos 20,000 puestos más para poder dar cabida en condiciones normales a los más de 60,000 presos.
Así lo hizo saber el titular italiano de Justicia, Angelino Alfano, y el presidente del Ejecutivo, Silvio Berlusconi, posterior al Consejo de Ministros, en el que se aprobó el estado de emergencia, que se mantendrá hasta el 31 de diciembre de 2010.