El gobierno de Arizona declaró un estado de emergencia en condados fronterizos con México para combatir la inmigración ilegal, en una medida similar a la decretada por el Estado de Nuevo México, que levantó fuerte controversia en el país vecino.
La gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, anunció en un comunicado que destinará un millón y medio de dólares de fondos federales para combatir la inmigración ilegal y el tráfico de droga en los condados de Pima, Cochise, Santa Cruz y Yuma, los puntos más transitados por indocumentados, fronterizos.