Las severas inundaciones que se han registrado en el centro y sur de Indiana dejaron sin energía a unas 30,000 viviendas y obligaron a las autoridades a declarar el estado de emergencia en algunos condados.
La Guardia Costera envió equipos de rescate al condado Morgan, uno de los más dañados, así como helicópteros para evacuar a las personas que quedaron aisladas.
Muchas de las carreteras del estado quedaron obstruidas y las autoridades pusieron en funcionamiento algunos albergues para acoger a las personas que tuvieron que abandonar sus viviendas.
En el estado vecino de Ohio, todavía permanecen sin energía unas 15,000 viviendas.