El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, declaró el estado de emergencia por la gripe, que se expande a un ritmo inusual por el territorio y ha costado la vida de al menos dos niños desde el pasado octubre, informaron medios locales.
La medida permite que los farmacéuticos, que antes solo podían administrar vacunas contra la gripe a mayores de 18 años, las suministren también a los niños de 6 años o mayores.
Cuomo calificó esta temporada de gripe, que empezó en octubre y se extenderá hasta mayo, como “la peor desde al menos 2009” y defendió que todos los habitantes del estado deben tener acceso a “las vacunas que tan urgentemente necesitan”.
Las autoridades informaron que hasta el 5 de enero se ha hospitalizado a 2,884 pacientes, ante los 1,169 del año pasado.