El Estado Islámico (EI) mantiene como rehenes a cientos de miembros de la minoría yazidí en Irak, a muchos de los cuales han forzado a convertirse al islam y a las mujeres a casarse con los yihadistas, denunció Human Rights Watch (HRW).
Los horrendos crímenes del Estado Islámico contra los yazidíes en Irak siguen aumentando, lamentó el asesor especial de HRW Fred Abrahams en un informe.
Abrahams señaló que han escuchado historias impactantes de conversiones religiosas y de matrimonios forzados, e incluso de asalto sexual y de esclavitud, en algunos casos de niños.
El informe criticó que el EI ha separado de forma sistemática a las mujeres y adolescentes de sus familias para obligarlas a casarse con sus combatientes, según los testimonios de familiares y de 16 rehenes que lograron escapar de los yihadistas.
Ninguna de las víctimas contactadas por HRW dijo haber sido violada, pero sí apuntaron que otras chicas detenidas sufrieron violaciones, aunque la ONG cree que debido al estigma social que supone este hecho hay mujeres que prefieren ocultarlo.
El secuestro y los abusos sistemáticos contra los civiles yazidíes pueden constituir crímenes contra la humanidad, afirmó HRW en su informe.
Las capturas se produjeron a principios de agosto y también incluyeron a decenas de civiles de otras minorías religiosas y étnicas, como cristianos, chiíes shabak (confesión derivada del chiísmo que agrega elementos de otras creencias) o turcomanos.