El grupo yihadista Estado Islámico (EI) volvió a mostrar su extrema violencia en la ciudad occidental iraquí de Al Bagdadi, con el asesinato de 43 ciudadanos, a los que quemó vivos después de haberlos mantenido secuestrados durante más de una semana.
Una fuente de seguridad dijo que los fallecidos eran en su mayoría policías y miembros de los Consejos de Salvación (milicias suníes progubernamentales) que luchaban contra el EI en Al Bagdadi, situada en la provincia occidental de Al Anbar.
La fuente añadió que las fuerzas de seguridad y milicianos iraquíes, con el apoyo aéreo de la coalición internacional liderada por EE.UU. que bombardea posiciones del EI en la zona, consiguieron levantar el cerco impuesto por los yihadistas durante más de ocho días a un complejo residencial en esa ciudad.
Añadió que la segunda brigada de la policía federal de Irak, así como los milicianos tribales y los voluntarios, llegaron a Al Bagdadi a petición del primer ministro iraquí, Haidar al Abadi.