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Estado latinoamericano "dejó de ser humano"


EN LOS PAÍSES latinoamericanos hay un Estado materialista e inhumano, que no le importa el devenir de sus ciudadanos, por lo que urge rescatar el papel de las autoridades nacionales, alertó el ex candidato presidencial de Chile, Tomás Hirsch.
El político chileno, que visitó recientemente Panamá, indicó que en América Latina hay que tener cuidado con la aplicación de políticas sociales y económicas de libre comercio, las cuales suelen afectar a las masas.
"Alerto a los movimientos políticos y sociales sobre la realidad de lo que ha significado este modelo neoliberal y globalizador en el caso de Chile, ya que se presenta a este país como el modelo de éxito y fantástico, en que ha llegado el progreso económico", dijo el político al ser entrevistado por Panamá América.
Hirsch señaló que Chile es una quimera surrealista económica, puesto que no se explica que en el país andino haya un 80% de la población en condiciones de pobreza, la cual no recibe los beneficios del modelo comercial implementado, sino sus verdaderos costos.

Sobre el funcionamiento del Estado en las naciones latinoamericanas, Hirsch mencionó que el mismo se ha vuelto indiferente con el destino de sus ciudadanos.
"Definitivamente, hoy los Estados que gobiernan a la América Latina no son humanistas. Por lo contrario, lo que se ve creciendo es el antihumanismo, es decir, la ubicación de otros valores por sobre el ser humano", se cuestionó el dirigente político chileno.
Para Hirsch, el "Dios dinero hoy lo decide todo". La concentración de la riqueza en manos de las multinacionales es intolerable; la pésima distribución del ingreso, la privatización de la salud y la educación (convirtiéndolos en bienes suntuarios), son situaciones en donde no se están privilegiando los derechos sociales, acotó.
Hirsch estima que ninguna nación por si sola superará sus problemas internos, ya que es necesaria la integración para cubrir distintos aspectos como el libre tránsito de las personas, reducción de los presupuestos bélicos, legislaciones que protejan los derechos laborales e implementar normas ambientales para proteger la sustentabilidad de nuestros recursos.
En el ámbito comercial, advirtió que debemos protegernos de los capitales "golondrinas" que hoy significan ganancias especulativas a costa de la capacidad productiva de nuestros países.
Igualmente, hay que fomentar el apoyo a la pequeña y micro empresas, la cuales generan el 85% del empleo en América Latina.

En cuanto a Chile, Hirsch dio buenas referencias sobre el papel que ha mantenido la presidenta Michelle Bachelet, empero también aseveró que la coalición de gobierno, "La Concertación", se ha desviado de su meta ideológica socialista hacia un rumbo neoliberal.
"Fui un luchador en contra de la dictadura y fundador de La Concertación, la que hoy en día está en el Gobierno con Michelle Bachelet. Esta coalición que construimos para devolverle la justicia social a Chile, lamentablemente terminó convirtiéndose en una sociedad anónima. Esta no tiene un proyecto de transformación social del país", criticó el político.
Sobre la personalidad de la mandataria chilena, consideró que Bachelet es una muy buena persona, "que tiene muy buenas intenciones, pero forma parte de una coalición de Gobierno totalmente comprometida con el modelo neoliberal".
"Nada va a cambiar estructuralmente en el desarrollo de Chile como país", visualizó Hirsch.

 
En cuanto al avance de los grupos izquierdistas en América Latina, Hirsch recalcó que hay dos tipos de movimientos sociales de este tipo en la región.
Uno es el caso de los socialdemócratas al estilo de "La Concertación" y del liderazgo que impuso el ex presidente Ricardo Lagos en Chile, que tiene careta de ser social, pero es realmente neoliberal. Ejemplos similares existen en Brasil y Uruguay.
Entretanto, están los denominados grupos de extrema izquierda radicalizada, que propugnan por una apertura social, como los existentes en Bolivia y Venezuela.
Hirsch vaticinó que algunos grupos sociales tomarán fuerzas ante la extrema presión en contra de los pueblos y los abusos de los gobiernos capitalistas.
"¿Hasta cuándo se seguirá arrasando con nuestros pueblos? ¿Hasta cuándo se arrasará con nuestras culturas? ¿Hasta cuándo se pisotearán a los pueblos originarios y se nos robará todo lo que tenemos en el continente? Me parte el alma recorrer América Latina, al ver que somos un continente riquísimo y por otro lado somos un continente pobrísimo", estimó el dirigente socialista.

Uno de los más acérrimos críticos de la crisis educativa en Chile ha sido Tomás Hirsh, quien cuestiona la pésima calidad académica de los colegios públicos, los cuales se han privatizado y convertido en elitistas.
"La educación estatal universitaria chilena cuesta 510 dólares al mes por estudiante, y no es privada, cuando una familia en ese país gana exactamente lo mismo en ingresos mensuales. Esto es antiético e inmoral", dijo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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