EL GOBIERNO DE Estados Unidos defiende la imposición de sanciones a Corea del Norte, independientemente de que los expertos de inteligencia confirmen o no que se produjo la prueba nuclear que el régimen comunista asegura haber realizado.
"Todavía estamos evaluando lo que pasó realmente (..) pero tenemos que tomar en serio la reivindicación (de Corea del Norte) porque es una reivindicación política, si no más" de que ese país trata de convertirse en una potencia nuclear", afirmó la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
"Estados Unidos no tiene ninguna intención de atacar o invadir a Corea del Norte", dijo Rice, quien precisó, no obstante, que el presidente de su país, George W. Bush, nunca excluye ninguna opción.
Luego de anunciar una prueba nuclear subterránea que condenó horas después el Consejo de Seguridad de la ONU, Corea del Norte exigió a Estados Unidos un diálogo bilateral para evitar un futuro conflicto atómico.
El régimen comunista de Corea del Norte (Pyongyang) pidió un diálogo directo con Washington para obtener el compromiso estadounidense de que no tratará de derrocar al Gobierno de Kim Jong-il.
"Lo que necesitamos es la seguridad de Corea del Norte, incluidas garantías (de supervivencia) para nuestro régimen", explicó un responsable político norcoreano citado por la agencia de noticias surcoreana Yonhap y la japonesa Kyodo.
Corea del Norte anunció el lunes que llevó a cabo una prueba nuclear subterránea, destinada, según el régimen comunista, a incrementar su poder de disuasión ante Estados Unidos.
Ese ensayo fue condenado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en una reunión urgente que abrió las puertas a posibles sanciones contra el Estado norcoreano con la eventual aprobación de una resolución que aplique el Capítulo 7 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, donde se incluyen castigos económicos y la opción militar.
"Queremos que esta situación concluya antes de que se dé la infeliz posibilidad de que tengamos que disparar misiles nucleares, y esto depende de cómo actúe Estados Unidos", dijo el diplomático norcoreano.
Un diplomático norcoreano admitió que la prueba nuclear que efectuó su país fue menor a lo esperado, pero aseguró que pronto su gobierno realizará una mayor, informó un diario surcoreano.
El diplomático, adscrito a la embajada norcoreana en Beijing pero que no fue identificado, dijo que la prueba fue "a una escala menor a la esperada"", según el diario Hankyoreh.
"Pero el éxito de una prueba de menor escala significa que es posible realizar una prueba de mayor escala"", dijo el funcionario según la versión.
Añadió que Corea del Norte podría "tomar medidas adicionales"" y que no temía la posibilidad de sanciones.
Condoleezza Rice recordó que EE.UU. ya mantuvo un diálogo directo con Corea del Norte que dio como resultado una serie de acuerdos que el régimen comunista no cumplió.
"El gobierno surcoreano está en una posición muy difícil", dijo Paik Hak-soon, un experto norcoreano del Instituto Sejong, ya que los críticos andan a la caza de un chivo expiatorio ante la supuesta prueba nuclear.
Estados Unidos solicita sanciones para Norcorea
Han pasado dos años desde que Corea del Norte expulsó del país a los inspectores internacionales.