El fiscal Carlos Fiorilo, que dirige la investigación contra Lestat Claudius De Orleans y Montevideo y contra su pareja, la uruguaya Alda Ribeiro Acosta, detenidos como presuntos autores de las explosiones en dos hoteles de La Paz, dijo desconocer si el norteamericano podría tener alguna relación con Al Qaeda.
Fiorilo afirmó que, por las investigaciones realizadas hasta el momento y las declaraciones del detenido, todo indica que éste cometió el atentado por iniciativa propia y en solitario, con la única ayuda de la uruguaya.
"No veo que fuese como una banda organizada", consideró el fiscal.
La Embajada de EU en La Paz señaló en un comunicado que cooperará en la investigación, aunque anotó que "dada la ley de privacidad y sus consideraciones", no puede por el momento "proveer información adicional sobre ese ciudadano americano".
Estados Unidos condena las explosiones que ocurrieron en La Paz y está sorprendido y preocupado por las declaraciones del presidente Evo Morales que le atribuyen responsabilidad en esos hechos, dijo un portavoz del Departamento de Estado.
Thomas A. Shannon, subsecretario de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental, habló al respecto con las autoridades bolivianas, dijo su portavoz Eric Watnik.
"Le hemos expresado nuestra preocupación al gobierno boliviano por esas declaraciones"", dijo sin entrar en detalles.
Expresó que EU lamentaba la pérdida de vidas en las explosiones ocurridas hace dos días.
Morales formuló inmediatamente un señalamiento abierto de culpabilidad a EU, aunque sin aportar fundamentos.
Las autoridades bolivianas detuvieron a un estadounidense y su esposa de origen uruguayo.
La secretaria de Estado Condoleezza Rice se entrevistó con Morales en Santiago de Chile hace 11 días con motivo de la asunción de Michelle Bachelet, y ha dicho que el nivel de las relaciones con el nuevo gobierno de La Paz dependerá del presidente.
Se pudo conocer que el acusado, se declaró "sacerdote" de una religión pagana.
Un informe policial presentado hablaba de posibles móviles "religiosos" y los sindicados "no negaron" su intervención en los hechos.