Una pequeña bomba estalló ayer fuera de la iglesia de una remota aldea, horas después de que miles de personas salieron a las calles en la mayor ciudad paquistaní exigiendo protección para la minoría cristiana.
El pequeño y primitivo dispositivo fue plantado cerca de un muro que rodea una iglesia sin filiación particular, en el distrito de Sibi en la provincia sudoccidental de Beluchistán, dijo el funcionario policial Bashir Kohlo. No hubo víctimas.
La explosión atemorizó a la pequeña comunidad cristiana que vive en el área remota, unos 160 kilómetros al este de Quetta, la capital provincial. La mayoría de las 10 familias que viven en el área son cristianos, dijo Kohlo.
"La gente fue presa del pánico, pero afortunadamente nadie estaba cerca del muro y nadie resultó herido"", dijo Bashir Ahmad, otro policía. Agregó que la iglesia estaba cerrada en aquel momento y no sufrió daños.
El ministro paquistaní de Información, Nisar Memon, dijo que las autoridades no saben quién fue responsable del ataque dinamitero. Pero la sospechas recayeron de inmediato en los extremistas islámicos, o bien como sugirió Memon, pudo ser la labor de una nación vecina, en referencia velada a la India.