Enfrentamientos armados estallaron ayer en la ciudad afgana de Khost y dejaron al menos a 15 personas dadas por muertas, mientras el presidente Hamid Karzai, que estuvo cerca de ser asesinado hace tres días, salió del país con destino a Nueva York.
Dos facciones lucharon en los alrededores del edificio del gobernador en la ciudad del este afgano, después de que el líder de una de ellas, creyendo que su rival había sido arrestado por tropas estadounidenses, lanzó un ataque y realizó un pequeño avance territorial.
La agencia de noticias Afghan Islamic Press (AIP) dijo que al menos 15 personas, entre militantes y civiles, habían muerto en los enfrentamientos y más de 51 resultaron heridas.
Padshah Khan Zadran, un caudillo rebelde buscado por las autoridades del gobierno de Kabul por desafiar abiertamente el mandato de Karzai, no ha sido arrestado, aunque se reunió con una "delegación estadounidense" en las afueras de la ciudad oriental de Gardez.
Hakim Taniwal, el gobernador de la provincia de Khost, dijo que sus hombres forzaron a los seguidores de Zadran a salir de la gobernación, que ocupaban ilegalmente, pero que todavía estaban en la alcaldía.
Taniwal no pudo confirmar el número de víctimas, pero su portavoz, Mohammad Khan Gubuz, fue citado por AIP diciendo que al menos habían 15 muertos.
La lucha estalló horas después que una bomba explotó en Khost, hiriendo al menos a 10 personas. Justo al norte de la ciudad, dos tribus afganas chocaron en una disputa territorial en la cual murieron otras 16 personas, dijeron residentes.
La volatilidad de la región oriental, donde fuerzas de EU estuvieron persiguiendo a militantes del régimen del Talibán y de Al Qaeda, es un llamado de atención sobre la fragilidad de la paz y la estabilidad en Afganistán.