Al menos 40 personas han muerto y más de mil se encuentran desaparecidas a causa de las fuertes lluvias e inundaciones registradas en los últimos días en el noreste de Brasil, y más de 100.000 han tenido que abandonar sus hogares.
"Al inicio de la tarde del lunes, había 22 muertos y más de 1.000 desaparecidos. Rezamos para que estén con vida, pero estamos preocupados porque los cuerpos ya comienzan a aparecer en las playas y en los ríos", dijo el gobernador de Alagoas, Teotonio Vilela Filho, a la agencia Brasil.
El estado de Alagoas es, junto al de Pernambuco, uno de los más afectados. Hasta el momento, las lluvias han destruido 40.000 casas, además de puentes, carreteras y vías férreas de 22 municipios estatales, según el gobernador.
"Todos los ríos de Pernambuco fluyen hacia Alagoas. Los torrentes devastarán las ciudades", aseguró.
En el estado de Pernambuco, donde se ha declarado el estado de emergencia en un total de 53 municipios, 13 personas fallecieron y más de 42.000 que tuvieron que dejar sus casas fueron acogidas en refugios públicos, según Protección Civil.
Según el último boletín de la Defensa Civil, las lluvias también dejaron a 73.828 personas sin vivienda y 1.141 heridos en 15 de los 26 municipios afectados por las lluvias, que se encuentran sin abastecimiento de agua y luz y que declararon estado de calamidad pública.
Las crecidas también castigaron con severidad ciudades como Branquinha, Santana do Mundaú, Atalaia, Paulo Jacinto, Jacuípe, Murici y Quebrangulo, en las que las aguas destruyeron numerosas viviendas y puentes, y dejaron las calles cubiertas de lama, basura y escombros.
Las Fuerzas Armadas, que ayudan desde el final de semana en las tareas de rescate con varios helicópteros, montaron dos hospitales de campaña en la región.
Temor.Las autoridades están preocupadas por la propagación de enfermedades. Ángela Auto, una doctora de Uniao dos Palmares, dijo que han comenzado a presentarse niños con resfriados causados por las condiciones frías y húmedas, pero lo más grave es que los servicios de meteorología pronostican que, después de la pausa de las lluvias el domingo y el lunes, se prevén nuevas lluvias por varios días.