La mayor terminal aeroportuaria del mundo, un diseño del prestigioso arquitecto británico Norman Foster que combina el estilo tradicional chino con la alta tecnología, fue inaugurada con un primer vuelo comercial procedente del oriente del país.
Con una superficie de 986,000 metros cuadrados, la Terminal 3 del Aeropuerto de Pekín Capital, duplica el área total de sus otras dos terminales y permitirá un tránsito de 76 millones de pasajeros al año, frente a los 53,7 millones que circularon en 2007 por esa base aérea, una de las diez más transitadas del mundo.
La mayor construcción aeroportuaria ha llevado cuatro años de trabajo a contrarreloj, a fin de que estuviera lista para la cita olímpica.
La terminal será la primera imagen de Pekín, que tendrán en agosto los visitantes de los Juegos Olímpicos de verano.
Dong Zhiyi, subdirector general de la compañía que gestiona el aeropuerto, dijo que se trata de "una sede segura y eficiente para los esperados Juegos Olímpicos.
Novedosos detalles.
La obra posee elementos arquitectónicos tradicionales características chinas, como las columnas rojas y el techo dorado que evocan los palacios imperiales, con elementos de alta tecnología.
Foster explicó que la arquitectura se basa en "una forma que recuerda a los dragones y un techo aerodinámico que evoca los símbolos tradicionales chinos".
Utilizando como principales materiales, el vidrio y el acero, la estructura tiene un techo curvilíneo compuesto de claraboyas triangulares que permiten aprovechar al máximo la luz y conservar el calor.
Sus pistas están diseñadas para acoger a grandes aeronaves, entre ellas el A380, el gigante de la compañía europea Airbus.
La terminal, acogerá a 26 aerolíneas nacionales e internacionales.