Estudiantes universitarios y sindicatos de trabajadores anunciaron nuevos paros nacionales en Chile, en demanda de profundas reformas al sistema tributario y de una mayor participación del Estado en la gestión de la educación, de la salud y de las pensiones.
La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), tras una larga reunión que finalizó en la madrugada de ayer, anunció un nuevo paro, probablemente para el próximo 14 de julio, y la continuación de las protestas iniciadas a mediados de mayo.
Respecto a la última, realizada el pasado jueves, los organizadores aseguran que congregaron a 80,000 personas en Santiago y a 400,000 en todo el país.
Además, Felipe Valdebenito, presidente de los estudiantes de la universidad de Temuco que acogió la reunión de ayer sábado, indicó a medios locales que exigirán tener como interlocutor al presidente Sebastián Piñera y no al ministro de Educación de Chile, Joaquín Lavín.
Los estudiantes exigen una reforma al sistema impuesto durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que abrió la educación al sector privado, ya que, aunque sufrió algunas modificaciones durante los gobiernos posteriores, el modelo básicamente no ha cambiado.
El régimen redujo la aportación del Estado a las universidades públicas, y aunque la norma establece que las privadas son corporaciones sin fines de lucro, en la práctica obtienen ventajas tributarias.
Por ello, los estudiantes ampliaron la dimensión de sus demandas y exigen desde una reforma tributaria para recaudar más impuestos de las grandes empresas hasta una Asamblea Constituyente.
El presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, dijo que el gremio se sumará al paro y exigirá la renuncia de Joaquín Lavín.