Estudiantes venezolanos prosiguieron con las manifestaciones callejeras en contra y a favor de la salida del aire de Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI), que emitía por cable, mientras el Gobierno insiste en acusar a ese canal privado de negarse a acatar la ley vigente.
Grupos de estudiantes opuestos al presidente venezolano, Hugo Chávez, se manifestaron en al menos tres ciudades del país en protesta por la suspensión de la señal de RCTVI, crítica con el Gobierno, en medio de escaramuzas que dejaron unos cuatro jóvenes heridos por perdigones y piedras, según fuentes estudiantiles.
Por su parte, grupos de estudiantes oficialistas se reunieron ante la sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para defender la salida del aire, a la medianoche del sábado, tanto de Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI) como de otros cinco canales que emitían a través de sistemas de cable y satélite.
Los otros canales afectados por la suspensión temporal fueron American Network, América TV, Momentum, Ritmo Son y TV Chile.
Esas cadenas privadas fueron excluidas “temporalmente” de la programación por las operadoras de cable por incumplir con la legislación local en materia audiovisual, dijo en un comunicado la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción (Cavetesu).
La medida ya fue calificada como “otro zarpazo a la libertad de expresión” por los partidos opositores venezolanos.
En Caracas, el momento más tenso de la jornada de ayer se vivió al mediodía, cuando grupos de estudiantes opositores y oficialistas se toparon en una céntrica avenida de la zona comercial de Las Mercedes, cerca de la Conatel.
Tras un breve diálogo entre líderes estudiantiles de ambos bandos y jefes policiales de Caracas, la aglomeración debió ser dispersada con bombas lacrimógenas.
En medio de las escaramuzas, se lanzaron algunas piedras y botellas que hirieron al menos a dos estudiantes, uno de cada bando, según la agencia noticiosa EFE.
Los manifestantes opositores indicaron que “para evitar la violencia” desistían de marchar hasta la sede de Conatel para entregar un “documento”, como habían anunciado, y se dirigieron a la sede del Ministerio de Obras Públicas.
Iglesia. Por su parte, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó su “viva preocupación” por la suspensión de RCTVI, al considerar que ese hecho “atenta contra el espíritu democrático” y forma parte de la “política de amedrentamiento que se ha extendido en Venezuela”.
“El nuevo cierre de RCTVI va en contra de las garantías reconocidas en la Constitución y no favorece el clima de libertad de información y opinión en Venezuela”, señaló el presidente de la CEV, monseñor Ubaldo Santana, en una rueda de prensa.