La telaraña orbicular (circular) típica de algunos arácnidos es de origen evolutivo, según un estudio realizado con técnicas de filogenia molecular, en el que participaron científicos españoles de la Universidad de Barcelona (UB).
La investigación, publicada en la revista Proceedings of the Royal Society, plantea la hipótesis de que la diversificación de las telarañas responde a la necesidad de ocupar nuevos hábitats naturales y explotar recursos eficientemente.
En el estudio, basado en el análisis filogenético de secuencias de ADN, los científicos han aplicado técnicas de biología molecular y bioinformática para examinar patrones evolutivos en estas "trampas".
Concretamente, los expertos han investigado las diferencias moleculares en la secuencia de seis genes a partir de una muestra taxonómica de 291 especies de arañas, con representantes de 21 de las 22 familias de arañas orbiculares existentes (Deinopoidea, Araneoidea y Nicodamidae).