Un equipo de arqueólogos localizó en Croacia una estufa de 6,500 años de antigüedad que se usaba para cocinar, caldear las viviendas y calentar agua, una tecnología considerada como revolucionaria para la época.
El descubrimiento de estufas neolíticas no es algo muy extraordinario, pero esta representa una verdadera revolución tecnológica para la época, comentó Marcel Buric, jefe del equipo de arqueólogos que descubrió el aparato en el yacimiento neolítico de Gradac. También se hallaron los restos de al menos dos recipientes.