La organización separatista armada vasca ETA inició ayer su campaña de acciones terroristas de verano (boreal) haciendo estallar dos artefactos de escasa potencia que no causaron heridos ni daños materiales de consideración en dos localidades balnearias del norte de España.
Hacia las 13H00 locales (11H00 GMT), un artefacto de "potencia muy reducida", que según las autoridades regionales pesaba 200 gramos, estalló junto a un arbusto en un parque en San Vicente de la Barquera (Cantabria), que pudo ser evacuado por la Policía antes de la explosión, explicó un portavoz de la delegación del gobierno en Santander.
Media hora más tarde se produjo otra explosión en Ribadesella (Asturias), en las inmediaciones de un hotel cercano al Paseo Marítimo, que el ayuntamiento quiere bautizar con el nombre de Princesa de Asturias, Doña Letizia Ortiz, a quien además quiere designar hija predilecta de la ciudad.
Ribadesella saltó a la fama pues allí viven los abuelos paternos de la ex periodista que el 22 de mayo pasado se convirtió en esposa de Felipe de Borbón, heredero de la corona española.
Ambas explosiones fueron precedidas hacia las 12H20 (10H20) de llamadas telefónicas de advertencia de un interlocutor anónimo que dijo pertenecer a ETA a dos diarios regionales, el vasco Gara, canal habitual de las reivindicaciones de la organización armada, y el asturiano La Nueva España.
El ministerio del Interior condenó en un comunicado "este tipo de hechos que lo único que pretenden es afectar la tranquilidad de los ciudadanos" en estas fechas veraniegas, y llamó a mantener la calma y la confianza en la labor de las fuerzas de seguridad.
Cantabria y Asturias son dos regiones de la cornisa cantábrica cercanas al País Vasco, que atraen básicamente turismo español.