Diversos países del mundo buscan alternativas, incluso trucos para ahorrar combustible, ya que el precio del litro de gasolina es casi el doble que hace tres años, y comparado con hace un año, ha aumentado su precio en un 27%, por ejemplo en Estados Unidos.
Sin embargo, la situación no es exclusiva de ese país, pues las dificultades energéticas ocasionadas por los altos precios del petróleo han llevado a buscar nuevas opciones que podrían transformarse en un dulce negocio para Latinoamérica y el Caribe con la producción de etanol, un alcohol combustible extraído de la caña de azúcar.
Panamá ya dio los primeros pasos en esto, pues recientemente se acordó desarrollar con Brasil proyectos en conjunto para la producción de etanol y otros combustibles alternativos que podrían exportarse hacia Estados Unidos.
El acuerdo se alcanzó en una reunión entre los dos vicepresidentes y miembros de una delegación comercial brasileña, encabezada por el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlan, quien inició en este país una gira por Centroamérica.
"El Gobierno y empresas brasileñas podrán empezar a trabajar en nuestro país en áreas como biocombustibles, etanol y energía alternativa", señaló el vicepresidente primero y canciller de Panamá, Samuel Lewis Navarro.
Lewis Navarro añadió que Panamá promoverá la "transformación" de su industria azucarera hacia la producción de etanol y también impulsará la obtención de biodiesel de aceite de palma.
Para la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Comercio e Industrias, el etanol no es una solución a corto plazo para no sentir los efectos del alto costo del combustible; sin embargo, es hora de buscar alternativas.
Su director, Wolfram González, señaló que el biodisel es una opción más viable y conveniente que el etanol, ya que no necesita mezclarse con nada y simplemente reemplaza el diesel.
El presidente de Fispal Latino, agencia privada internacional para el desarrollo de la industria de alimentos, Oscar Domínguez, el alcohol de la caña de azúcar es una excelente oportunidad para la región que tienen extensos campos para cultivar caña y producir alcohol, así como posee grandes ventajas económicas.
De acuerdo con Domínguez, hay países que han optado por utilizar biocombustible, como Brasil que es el principal productor del mundo, y ha desarrollado en la región una mayor tecnología. Además, tiene más de 20 años con una política de autosuficiente a nivel de hidrocarburos, ya que cinco de cada diez vehículos que se manejan en el país suramericano funcionan con el biocombustible o tanto con gasolina como con alcohol, lo que mantiene los precios del combustible.
Colombia es otro de los países que se ha dado cuenta del potencial del "biocombustible" y planea invertir cerca de 75 millones de dólares para producir etanol en la zona del Valle del Cauca, en donde hay varias extensiones de tierra cultivable que se están dedicando a la producción de caña de azúcar con ese fin.
El Salvador, el primer país de Centroamérica en poner en vigor el Tratado de Libre Comercio con EEUU y República Dominicana (CAFTA-DR), por su parte, logró excluir el "alcohol de las cuotas de manera que puede ingresarlo a EEUU sin ningún tipo de arancel.
Entretanto, Venezuela, uno de los principales países exportadores de petróleo del mundo, analiza la posibilidad de abrir 15 plantas y de cultivar nuevas hectáreas de azúcar en los próximos tres años. Mientras que en los Estados Unidos, primer productor de alcohol combustible derivado del maíz, la Florida podría convertirse en su centro de producción de etanol en base a la caña de azúcar, ya que este estado es el primer productor de este rubro.
El Etanol es un alcohol líquido compuesto de carbono, hidrógeno y oxígeno que resulta de la fermentación de azúcar o de almidón convertido en azúcar, extraídos ambos de la biomasa. También puede producirse a partir de la celulosa contenida principalmente en los desechos agrícolas, urbanos o forestales. Es producido por la fermentación de plantas de azúcar. En Estados Unidos se hace del maíz.
Etanol, dulce combustible
Comparado con los combustibles convencionales, tiene el potencial de producir menos emisiones de contaminantes, es decir, mantendría limpio nuestro medio ambiente.