Los dos presuntos miembros de la organización separatista vasca ETA detenidos el domingo pasado con una furgoneta cargada de explosivos tenían previsto cometer un atentado con motivo de la boda del heredero de la Corona española, el príncipe Felipe, con Letizia Ortiz.
Los dos detenidos, Izkur Badillo y Gorka Vidal, tenían previsto atentar el mismo día del enlace, previsto para el próximo 22 de mayo, o en la semana inmediatamente anterior, informaron ayer fuentes judiciales.
Badillo y Vidal, comparecieron ayer ante el juez de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, Fernando Andreu, ante quien se negaron a declarar y quien decretó para ellos prisión incondicional.
El magistrado acusó a ambos de pertenencia a banda armada, tenencia ilícita de explosivos, tentativa de estragos y conspiración para el asesinato. Aunque ambos se negaron a declarar ante el juez, ante la guardia civil declararon que la familia real figuraba entre sus objetivos y ya habían intentado atentar contra la misma en la estación invernal de Baqueira-Beret en las Navidades pasadas, aunque sus planes se frustraron por el mal clima.