Siria mantenía ayer un tira y afloja sin precedente con Estados Unidos, después que el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, anunciara posibles sanciones contra Damasco por su actitud hostil contra la coalición angloestadounidense en Irak. El aumento de la tensión entre Washington y Damasco suscitó llamamientos a la calma y a la contención de los gobiernos de Francia, Alemania y Rusia.
Washington "examinará posibles medidas de naturaleza diplomática, económica o de otra índole" contra Damasco, manifestó Powell a la prensa. El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, declaró por su parte que Siria era "un Estado terrorista", "un Estado paria".
Sin embargo, el primer ministro británico, Tony Blair, declaró en Londres que el presidente sirio, Bachar al Asad, le había asegurado por teléfono que "negará" la entrada en Siria a toda persona procedente de Irak. "Creo que (los sirios) están haciéndolo" y no hay "ningún plan" para invadir Siria, agregó.
El domingo, el presidente norteamericano George W. Bush declaró que creía que Siria posee armas químicas, una acusación que podría tener graves consecuencias. En Qatar, el general Vincent Brooks del Comando central estadounidense (Centcom) afirmó ayer que la mayoría de los combatientes extranjeros que partieron a Irak para defender el régimen de Sadam Hussein procedían de Siria.
De paso por Ankara, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Silvan Shalom, declaró que Siria seguía promoviendo a los movimientos terroristas y que esto "es algo que debe de cesar", durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo turco Abdulá Gul.
Un emisario de Londres, el secretario de Estado para las Relaciones Exteriores, Mike O"Brien, aseguró que la coalición "regresará a casa una vez que el pueblo iraquí haya elegido un gobierno" y el secretario del Foreign Office, Jack Straw, declaró ayer en Manama que Siria no es el próximo objetivo de EU pero que deberá responder a algunas cuestiones, en particular sobre los iraquíes a los que cobijó y las supuestas armas químicas que posee. Siria niega tajantemente esas acusaciones, que según declaraciones a la BBC de la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Bussaina Chaaban "son infundadas".
Los cancilleres de la Unión Europea (UE) manifestaron ayer su preocupación por las advertencias de Washington a Siria y llamaron a EU a mantener la calma en una reunión en que debatieron el período de postguerra en Irak.