El secretario de Estado Colin Powell certificó al Congreso el cumplimiento de los derechos humanos en Colombia, lo cual habilita el desembolso de 12.5% de la ayuda militar al país andino, equivalente a 31.6 millones de dólares, indicó ayer el departamento de Estado.
"Powell determinó y certificó al Congreso que el gobierno y las fuerzas armadas colombianas están cumpliendo con los criterios requeridos (por la ley estadounidense) relacionados con los derechos humanos y cortando lazos con grupos paramilitares", indicó un comunicado firmado por Philip Reeker, portavoz del departamento de Estado.
"Pese a notables progresos, reconocemos que se necesita hacer más para mejorar el desempeño en derechos humanos de las fuerzas armadas, incluido poner fin a la colaboración entre militares y paramilitares", reconoció Reeker.
Un alto funcionario del departamento de Estado que pidió el anonimato dijo a la prensa que esta primera certificación habilita el desembolso de 31.6 millones de dólares. Una segunda certificación que tendrá lugar a fines de agosto o comienzos de setiembre, antes de que comience el año fiscal 2004 el 1 de octubre, liberaría otros 31.6 millones de dólares, agregó la fuente.
"Yo solo quiero proteger a los niños, por eso lucho por quedarme con ellos; toda la comunidad le dice a Bonifacio que me los entregue en adopción, pero ahora él no quiere", afirmó Ocaña.
Remarcó que no quiere los niños bajo presiones y que tampoco pagaría por obtener la adopción, pero que está dispuesta a comprar una casa para los padres de los pequeños y seguir ayudándoles a mejorar sus condiciones de vida y las de sus otros tres hijos, de cinco, seis y nueve años.
Además, si se logra la adopción, los padres podrán ver a los chicos con alguna frecuencia, según lo que tiene previsto Ocaña, quien ya los inscribió en un jardín de infancia.
"No puedo vivir sin ellos, estoy feliz con ellos por toda la estabilidad que ahora disfrutan, es una relación muy bonita, mi familia también los quiere como hijos míos, voy a luchar para que nadie me los quite porque una madre siempre protege a sus hijos y los defiende", remarcó Ocaña.