El Grupo de Rastreo de Irak, integrado por unos 1,200 especialistas militares y de inteligencia con personal de respaldo, pasó casi dos años dedicado a registrar instalaciones militares, fábricas y laboratorios, cuyos equipos podrían ser dedicados a fabricar armas.
Ahora el grupo se ha concentrado en recopilar información para ayudar a las fuerzas norteamericanas en Irak a ganar la sangrienta batalla contra los insurgentes, según funcionarios.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Scott McClellan, dijo que no se buscaban más armas de manera activa. "Podría haber un par, unas pocas personas que se dediquen a ello", manifestó, pero añadió que la tarea ha concluido en términos generales.
"Si reciben algún informe (de armas de destrucción masiva), obviamente continuarán dándole seguimiento", dijo McClellan.
Se dijo que el jefe de las actividades de rastreo, Charles Duelfer, deberá presentar su informe final acerca de la búsqueda el mes próximo. "Y (ese nuevo informe) no va a cambiar fundamentalmente las conclusiones de su informe anterior", dijo McClellan.
En su informe preliminar, Duelfer señaló que Sadam Hussein no sólo carecía de armas de destrucción masiva y que no había fabricado ninguna desde 1991, sino que carecía incluso de la capacidad de elaborar ese tipo de armas.
El mismo informe afirmaba también que el programa iraquí de armas de exterminio masivo fue destruido casi completamente en 1991, y que el dictador iraquí lo liquidó tras la Guerra del Golfo del mismo año.
Bush, y otros funcionarios estadounidenses citaron la grave amenaza que representaban las supuestas armas químicas y biológicas de Irak, y planes de Bagdad para adquirir capacidad de armas nucleares, como la principal justificación para la invasión de marzo del 2003.
Bush ha nombrado una comisión para que investigue por qué los datos de inteligencia que se tenían acerca de las armas de Irak eran erróneos.
Un senador demócrata en favor de la guerra, Joseph Lieberman, reiteró su posición ayer. "El hecho de que no hayamos descubierto grandes provisiones de ADM no significa que Sadam Hussein no las tuviera", dijo Lieberman.
"Lo que es importante ahora", respondió McClellan, "es examinar lo que no funcionó con la información que acumulamos durante 12 años, y que habíamos acumulado anteriormente".
Más de 25 personas, entre ellas un soldado estadounidense, murieron desde el martes en actos de violencia en Irak, mientras el secretario de Estado Colin Powell admitió que Washington considera una reducción de tropas en el país árabe este año.
Las fuerzas de EU enfrentan una sangrienta lucha contra los insurgentes en Irak, y el Ejército acumula más de 1,350 bajas desde la invasión, con unos 10,000 soldados estadounidenses heridos.