Estados Unidos deportará inmediatamente a todos los ilegales detenidos en la zona fronteriza y amplió de tres a 30 días el plazo para los mexicanos que visiten temporalmente al país vecino con la documentación en regla, anunció ayer el subsecretario de Seguridad Interior, Asa Hutchinson.
"Queremos transmitir un claro mensaje de que los individuos que sigan los procesos legales de inmigración serán los que se beneficiarán (de las nuevas medidas), mientras los que intenten evadir nuestras leyes de inmigración serán deportados rápidamente", afirmó Hutchinson.
Precisó que las nuevas medidas "están dirigidas en primer lugar a los extranjeros que no son ciudadanos mexicanos o canadienses", detenidos a 100 millas (unos 160 km) como máximo de la frontera y durante sus primeros 14 días en Estados Unidos.
Al mismo tiempo, Washington anunció una medida favorable a los mexicanos, adoptada en "estrecha" colaboración entre EU y México. Los mexicanos que tengan la tarjeta para cruzar la frontera (BBC) podrán permanecer hasta 30 días, en lugar de los tres actuales, en una zona distante de 40 km de la frontera en Texas, Nuevo México y California.