Estados Unidos dijo ayer que enviará un pequeño equipo militar a Puerto Príncipe para evaluar la situación en Haití, mientras el Departamento de Estado dijo que una eventual renuncia del presidente Jean-Bertrand Aristide podría llevar a una salida a la crisis en ese país.
El equipo militar, formado por tres o cuatro miembros del Comando Sur, con sede en Miami, viajará a Haití en las próximas 48 horas a petición del embajador de Estados Unidos en Puerto Príncipe, dijo el jefe portavoz del Pentágono, Lawrence Di Rita.
Previamente, altos funcionarios estadounidenses habían sugerido que sólo “cambios importantes” en el gobierno podrían llevar a una negociación entre un líder elegido, que ha prometido permanecer en su puesto hasta el final de su mandato en el 2006, y una oposición crecientemente violenta.
Estados Unidos ha sido criticado por no actuar mientras grupos rebeldes se enfrentan a una fuerza policial local que no tiene armas ni recursos por el control de algunas ciudades en el país más pobre de América.
El portavoz del Pentágono Di Rita dijo que el equipo militar que será enviado a Puerto Príncipe se ocupará básicamente de reforzar la seguridad en la embajada estadounidense, ya que Washington quiere que la crisis se resuelva en el marco de un acuerdo político.
EU instó ayer a sus ciudadanos a que abandonen Haití, ante el recrudecimiento de la violencia en ese país caribeño.
Un comunicado del Departamento de Estado dijo que el personal del Cuerpo de Paz “está siendo retirado en estos momentos”.
Añadió que al resto de ciudadanos estadounidenses que residen o se encuentran temporalmente en Haití deben abandonar el país mientras todavía haya transporte comercial disponible.
En 1994 más de 25,000 haitianos se lanzaron al mar para buscar refugio en las costas de Florida, éxodo que tomó por sorpresa a EU, que ahora se está preparando ante una posible avalancha humana desde el país caribeño.
Las autoridades de EU aseguran que una situación similar a la de hace 10 años no ocurrirá de nuevo, incluso ahora que la violencia desbordada en Haití amenaza con enviar otra vez una flota de miles de refugiados al sur de Florida.
“Existe un plan de contingencia del Departamento de Seguridad Nacional que fue diseñado para enfrentar no sólo un éxodo de Haití, sino de cualquier otro país caribeño”, dijo ayer Luis Díaz, portavoz del Servicio de Guardacostas de Miami.
Los guardacostas estadounidenses tienen presencia marítima y área en el estrecho de Florida y en el paso de los Vientos, una zona ubicada entre Cuba y Haití, precisó Díaz.
El Consejo Permanente de la OEA aprobó ayer una resolución de apoyo al proceso democrático en Haití en una sesión en que Estados Unidos afirmó que parte de la culpa por la crisis en ese país la tiene el presidente Jean-Bertrand Aristide.
El representante estadounidense ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, John Maisto, declaró que pese a los llamamientos de la OEA y otros organismos, sigue la impunidad en Haití "porque Aristide no ha cumplido las recomendaciones" que se le han hecho.
La OEA condenó los elementos y actividades criminales que están desafiando el estado de derecho y las instituciones gubernamentales establecidas’’.
Por su parte, la Asamblea General de la ONU celebra hoy, una sesión especial para analizar la preocupante situación humanitaria y política que atraviesa la isla.