La decisión de Estados Unidos de cancelar la tarde del viernes la visa al ex presidente nicaragüense Arnoldo Alemán estrecha el cerco en torno al ex mandatario, investigado por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero durante su Gobierno (1997-enero 2002).
La medida fue anunciada por el secretario de Asuntos Públicos de la embajada estadounidense en Managua, Michael Stevens, una semana después de que la embajadora Barbara Moore advirtiera que los nicaragüenses que protejan a los corruptos no serán considerados amigos de Estados Unidos y no gozarán de sus privilegios.
Alemán se ha amparado en su inmunidad como diputado del Congreso Nacional para eludir, con el apoyo de la bancada oficialista que le sigue, los juicios por corrupción que el gobierno del presidente Enrique Bolaños ha presentado en su contra en los juzgados capitalinos.
Según medios informativos nicaragüenses, la cancelación de la visa podría ser extensiva a otros 37 diputados del gobernante Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha) y aliados de Alemán que se oponen a que sea desaforado y procesado por corrupción.
Entre los afectados figura supuestamente el jefe de la bancada del partido gobernante Pedro Joaquín Ríos, el diputado Agustín Alemán (hermano del ex mandatario) y otros legisladores que ocupan cargos directivos en el partido gobernante, según El Nuevo Diario.