Estados Unidos intensificó ayer su respaldo a los esfuerzos de paz en Medio Oriente y al primer ministro palestino, Mahmud Abbas, al otorgar una ayuda monetaria directa a la Autoridad Palestina.
"Los fondos serán utilizados para propósitos humanitarios, para aliviar el sufrimiento y para mejorar la economía palestina", dijo el portavoz presidencial de Seguridad Nacional, Michael Anton, confirmando así un informe del diario The Washington Post.
La asignación inicial será de unos 20 millones de dólares, informó el portavoz, quien agregó que hay "un considerable apoyo en el Congreso" para este expediente importante, que implica un cambio drástico en la actitud del gobierno estadounidense.
La ayuda será entregada a la Autoridad Palestina, aún presidida por Yasser Arafat, de quien el presidente estadounidense, George W. Bush, desconfía, pero será administrada por el Ministerio palestino de Finanzas, dirigido por Salam Fayad, uno de los allegados a Abbas.
Antes de tomar esta decisión, la administración Bush se preocupó de asegurarse el apoyo del Congreso, tradicional bastión pro-israelí. "El gobierno israelí también expresó su apoyo", aseguró a la AFP un responsable del Departamento de Estado que pidió el anonimato.
Hasta ahora, la ayuda de Estados Unidos a los palestinos -200 millones de dólares este año- se realizaba a través de las agencias de Naciones Unidas o de Organizaciones No Gubernamentales (ONG).
La iniciativa parece destinada a dar apoyo al primer ministro Abbas y ayudarlo a rearmar la Autoridad Palestina.