El Pentágono informó de que el ataque tiene como objetivo la insurgencia cerca de Samarra, 125 kilómetros al norte de Bagdad, y que en él participan más de 1, 500 soldados, la mitad de los cuales son iraquíes, así como con 50 aviones y 200 vehículos militares.
La operación durará varios días y "estaba ya prevista".
La ofensiva se inició en la provincia sureña de Salahedin "para despejar el área donde operan los insurgentes en el noreste de Samarra", donde fue atacado un santuario chiíta el pasado 22 de febrero.
Desde entonces se han registrado varios ataques de los rebeldes, que han suscitado una nueva espiral de violencia en Irak.
La provincia de Salahedin forma parte del llamado triángulo suníta, donde los insurgentes han estado muy activos tras la invasión estadounidense.
El ex dictador Sadam Hussein fue capturado en esa provincia.
En la "Operación Enjambre" participan soldados de la Primera Brigada y la IV División del Ejército iraquí, mientras que por parte de Estados Unidos forman parte del ataque la 101 División Aérea de Combate y la III Brigada de Combate.
El Pentágono informó que hasta el momento se han encontrado varios arsenales de armas con explosivos, piezas de artillería y material para la elaboración de bombas caseras.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, indicó que la decisión de llevar a cabo el asalto fue adoptada por los comandos en Irak y que no se trata de una operación que tenga que ser autorizada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
A su vez, McClellan subrayó la cooperación entre las tropas iraquíes y estadounidenses, un punto también destacado por el ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Hoshyar Zebari, quien agregó que la "Operación Enjambre" demuestra la colaboración estrecha entre ambas fuerzas.
Este punto fue refrendado por el comandante del Ejército estadounidense, Tom Bryant, quien desde Irak señaló, en declaraciones a la cadena de televisión CNN, que se trata de una "misión planeada conjuntamente con Irak". Bryant expresó la "total confianza" del Ejército estadounidense en las tropas iraquíes que, dijo, "son muy importantes sobre el terreno, ya que lo conocen a la perfección.
El domingo se conmemora el tercer aniversario del inicio de la guerra, en un momento en que los índices de popularidad del presidente de EU se encuentra en sus mínimos.
En los últimos meses, el Ejército estadounidense ha usado helicópteros para hacer frente a bastiones de insurgentes en el valle del Eufrates, entre Bagdad y la frontera con Siria.