Con la promesa de desarmar al presidente Sadam Hussein en nombre de la paz mundial, el mandatario de Estados Unidos, George W. Bush, sostuvo ayer que su país liderará una coalición si el líder iraquí elige no abandonar sus armas de destrucción masiva. Bush, advirtió a Hussein, que ingresaría a su "fase final" si niega tener armas de exterminio masivo, al tiempo que comenzó a ensamblar una coalición para una posible guerra.
"Ahora instamos al fin de ese juego del engaño, falsedad y negativa. A Sadam Hussein se le ha dado un corto plazo para que declare cabal y verdaderamente su arsenal de terror", dijo Bush en un discurso que marcó el tono de su posición en la víspera de una cumbre de la OTAN.
"De negar nuevamente que existe este arsenal, él (Hussein) habrá ingresado a su fase final con una mentira y un engaño que en esta ocasión no serán tolerados. La negativa y el desafío serán una invitación a las más severas consecuencias", expresó.
En una velada reprimenda al canciller alemán, Gerhard Schroeder, quien hizo campaña para su reelección declarando que Alemania no quería tomar parte en un posible ataque contra Irak, Bush dijo que las democracias europeas no deben encerrarse en sí mismas o aislarse en la indiferencia.
"Ignorar los peligros o excusar las agresiones podría temporalmente evitar conflictos pero no llevan a la paz verdadera", dijo. "La estabilidad internacional debe ser activamente defendida y todas las naciones que se benefician de esta estabilidad tienen el deber de ayudar".
Bush se entrevistó también con el presidente de Turquía, Ahmet Necdet Sezer, un aliado clave para una eventual campaña militar contra Bagdad. Gran Bretaña, Canadá y Dinamarca dijeron que han sido contactados para que suministren tropas para una posible campaña militar, mientras que la Casa Blanca dijo que Francia también había sido contactada. Por otro lado, ayer se conoció que Australia también figura en los preparativos militares de Estados Unidos contra Irak.
Mientras que el ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, manifestó que autoridades estadounidenses pidieron al gobierno de Gran Bretaña que movilice sus tropas para un posible despliegue en el país de Medio Oriente.
Mientras los líderes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) llegaron a Praga donde se realizará un encuentro convocado con el propósito de ampliar la alianza atlántica de 19 naciones y transformarla para que satisfaga las amenazas a la seguridad en el Siglo XXI, la crisis de Irak dominaba las discusiones.
La OTAN manifestará su apoyo unánime a la resolución 1441 sobre el desarme de Irak durante la cumbre de la Alianza Atlántica que se abre hoy, declaró ayer su secretario general George Robertson. En tanto, la Organización del Tratado del Atlántico Norte dijo ayer que está formando equipos multinacionales de respuesta rápida para convertir los ataques con armas químicas y biológicas en crisis manejables.