Estados Unidos solicitó a Colombia la extradición de "Simón Trinidad" -el guerrillero de las FARC de mayor jerarquía que está preso-, bajo cargos de narcotráfico y toma de rehenes, en un hecho que la defensa del rebelde denuncia como una presión para que ese grupo libere a tres norteamericanos cautivos.
La solicitud fue expedida por una corte federal del Distrito de Columbia, y el gobierno de Bogotá la remitió a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que deberá conceptuar si cumple con los requisitos formales de ley.
De ser así, la decisión de entregar o no a "Simón Trinidad" -cuyo verdadero nombre es Ricardo Palmera- quedará en manos del gobierno del presidente Alvaro Uribe, que en casi dos años de mandato ha autorizado 149 extradiciones, principalmente a Estados Unidos.
El ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretelt, afirmó ayer que "la política del gobierno en materia de extradición es una: colaborar con la comunidad internacional" siempre que los pedidos se ajusten al ordenamiento jurídico.
"Nosotros como gobierno estudiamos en detalle los cargos, eso le corresponde a los jueces en el exterior cuando solicitan la extradición. Lo que requerimos es que haya doble incriminación -que sea delito aquí y en el país demandante-, que esté plenamente identificada la persona y que haya resolución de acusación", explicó.
"El gobierno colabora en el proceso de extradición si eso se da, pero hay que esperar a que la Corte Suprema de Justicia se pronuncie. Una vez lo haga nosotros tomaremos nuestra decisión", agregó.
Washington considera a Palmera miembro de la dirigencia de las FARC, por lo cual le atribuye responsabilidad en el secuestro de tres estadounidenses y la ejecución de otro norteamericano y un colombiano, que el 13 de febrero de 2003 cayeron en poder de los rebeldes cuando la avioneta en que realizaban una misión antidrogas se estrelló en el sur del país.
Estados Unidos reclama en extradición a otros dirigentes de las FARC, incluido el jefe militar del grupo, Jorge Briceño ("Mono Jojoy").
El pasado 14 de enero, las FARC, principal guerrilla del país con unos 17,000 combatientes, anunciaron que incluían a "Simón Trinidad" en un eventual acuerdo con el gobierno para intercambiar secuestrados por rebeldes presos.
Las FARC exigen al gobierno canjear a una veintena de políticos -entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt-, a 47 militares y a los tres estadounidenses, por "Simón Trinidad" y unos 300 de sus miembros en prisión, pero el gobierno quiere la liberación de todos los secuestrados.