Estados Unidos propuso ayer el levantamiento de las sanciones de las Naciones Unidas contra Irak, excepto el embargo de armas, sin condicionarlo a una nueva inspección del organismo mundial en el país árabe.
El proyecto de resolución de ocho páginas, que Estados Unidos hizo circular entre algunos miembros del Consejo de Seguridad y del cual Reuters obtuvo una copia, plantea permitir a Irak la venta de petróleo y que los ingresos se depositen en un "Fondo de Asistencia Iraquí" con fines humanitarios y de reconstrucción.
El embajador estadounidense ante la ONU, John Negroponte, quien habló con miembros del Consejo, dijo que el gobierno del presidente George W. Bush no ve "ningún papel para (los inspectores de) las Naciones Unidas en el futuro previsible".
El proyecto requiere que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, designe un coordinador especial para supervisar la asistencia humanitaria y "las actividades de reconstrucción en Irak".
Por otra parte, un alto funcionario estadounidense, Clint Williamson, dijo que es probable que se establezca un tribunal iraquí especial, para juzgar a las principales figuras del régimen de Sadam Hussein.
Williamson, que se desempeña como asesor del sistema judicial iraquí, dijo en Bagdad "hay consenso en el sentido de que los crímenes cometidos por los ex funcionarios iraquíes contra el pueblo deben ser juzgados por la justicia iraquí". El gobierno estadounidense ya ha dicho que aquellos iraquíes acusados de crímenes de guerra contra tropas estadounidenses deben ser juzgados en los Estados Unidos.
Altos mandos militares de más de una docena de países se reunieron ayer en Londres para conversar sobre una fuerza militar internacional de estabilización para Irak, anunció el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña. Entre los participantes se encontraba Alemania, que se opuso a la guerra liderada por EU contra Irak.